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miércoles, 16 de noviembre de 2011

Documentales que merecen la pena: Of Time and the city (Terence Davies, 2008)


 Dentro del especial de documentales en CinemaSioner que inicié en marzo, nos sumergimos en otra sinfonía de una ciudad, aunque esta vez con una propuesta mucho más obvia que la de Jia Zhang-ke y su I Wish I knew. Se trata de la película documental de 2008 de Terence Davies llamada "Of Time and the city" considerada por muchos seguidores como una obra maestra del género y he de reconocer que aunque no me ha parecido tan soberbia, tiene grandes momentos en que el paso del tiempo traspasa las fronteras del audiovisual y crea una atmósfera íntima con el espectador verdaderamente genial. Se trata además de un título que compitió en la sección oficial del festival de Cannes, algo que pocos documentales han conseguido.

 Antes de nada, me gustaría comentar la relación entre ésta cinta y mi adorada "My Winnipeg" de Guy Maddin,  para mi una de las mejores películas de los últimos años cuya esencia se encuentra en esta "Of time and the city" pero en esta ocasión no nos encontramos con una propuesta tan original, baste decir que los documentales que más abundaban en celuloide durante la primera treintena del siglo veinte eran estas "sinfonías de la ciudad" cuyos mayores ejemplos son "Berlin" y "El hombre con la cámara" y que tratan básicamente de la vida en la metrópolis moderna. Por suerte, Davies coge lo mejor de aquel concepto y le añade otro que la dota de personalidad única; el paso del tiempo.

 Así, "Of time and the city" narra (con la voz del propio Davies en off) la evolución de la ciudad de Liverpool (UK) durante todo el siglo XX gracias a material gráfico original, grabaciones de las distintas épocas en su mayoría en las que Davies se despacha a gusto tratando todos los temas que preocupaban a las gentes de las épocas (la coronación de Isabel II, el fenómeno Beattles, etc) desde un punto de vista lírico, con versos en rima y decididamente personal (con algunos comentarios verdaderamente mordaces). Pero donde realmente gana enteros este documental es en la atmósfera de viaje en el tiempo que transmite.

 De esta forma somos testigos de cómo se van formando las arrugas de la propia ciudad y su capacidad de regenerarse de forma que, gracias al metraje histórico de las distintas épocas, vemos una metrópoli como un ente con vida propia. Esto queda claro al ver edificios como el ayuntamiento a lo largo de los años mientras las canciones propias de cada época y la constante voz de Davies nos hacen entrar casi en trance. Volviendo al tema del paso del tiempo, este documental se asemeja en cuanto a metalingüística cinematográfica a "Tren de sombras" de José Luis Guerin en su capacidad para tratar el paso del tiempo y crear una semiótica en torno a las imágenes que vemos, pero "Of time and the city" tiene mayor mérito incluso ya que lo hace casi en su totalidad con documentación audiovisual realmente histórica.

 Otro ejemplo es el espeluznante aspecto de la ciudad durante los 80, en la que parece más un escenario apocalíptico de ciencia ficción. En definitiva, un estupendo documental que apela a la emotividad del paso del tiempo sin caer en ningún tópico. Quiero que quede claro que no se trata de un compendio histórico ni para turistas, sino un interesantísimo documental lírico sobre la vida, la ciudad y el tiempo..

Otros documentales del especial: "DOCUMENTALES QUE MERECEN LA PENA":

martes, 8 de noviembre de 2011

Melancholia (Lars Von Trier, 2011): Entre el cataclismo y lo hipnotico



 Anoche una película me hizo cambiar la visión de mi propia naturaleza, quedé preso de la ingente aflicción que desprendían sus imágenes, símbolos de los que aún soy rehén por su inmensa capacidad de sugestión e hipnotismo. Se trata de "Melancholia" (Lars Von Trier, 2011), una secuela a nivel temático de  "Anticristo" (2009) de la que tenéis un análisis aquí. Ambas tratan sobre mujeres expuestas a su naturaleza, a una visión retorcida del cosmos y su interactuación con el ser humano desde un punto de vista ciertamente esotérico que de momento conforman un hermoso y cruel díptico que probablemente cierre en forma de trilogía con su próxima película, sugerentemente titulada "Nymphomaniac".

 Sinopsis: "En la boda de Justine, ella intenta fingir felicidad y contentar a sus invitados ocultando su verdadero estado de ánimo, mientras, un planeta desconocido se acerca a la tierra e influye en los comportamientos de la gente."

La danza de la muerte

 Llama la atención, a priori, la forma de narración del relato, de nuevo como en Anticristo nos ofrece una obertura exquisitamente expuesta a todos los niveles (Fotografía, música, dirección artística) con un tema en contraste, aunque no tan directo como la cópula de su anterior película, en este caso esa cópula tiene lugar entre planetas y su baile es casi como un vals en el que lo femenino y masculino (en este caso los astros) juegan en un peligroso ballet hasta que el planeta melancolía penetra en la tierra.

 En esta secuencia inicial, perfectamente acompasada, se nos dan las primeras premisas a nivel semántico; Justine (Kirsten Dunst) representa la noche bajo un traje de novia radiante, misteriosa y omnipresente, a la que uno es incapaz de quitar la mirada. Claire (Charlotte Gainsbourg) es el sol, fiel y de fuerte carácter, mientras que el niño Leo (Cameron Spurr) representa, en el centro, el advenimiento del nuevo planeta. Todas estas imágenes son sueños premonitorios de Justine, que sabe mucho más de lo que parece, aunque menos de lo que ella cree (atención al detalle del hoyo 19). Todo este prologo supone una magnífica sinfonía que en si misma tiene tanta potencia y semiótica como para ser un producto audiovisual individual, sólo que, como veremos más adelante, juega continuamente con lo que veremos a lo largo de la película en clave poética.

 La película en realidad trata el tema del apocalipsis desde una perspectiva íntima y psicológica, evidenciando que el mundo que vivimos, el universo y todo lo que nos rodea a diario está condicionado por nuestra mirada y es por ello que el conflicto interplanetario también es el de un estado de ánimo, la melancolía, esa mezcla entre miedo y pena (cada una domina a una de las hermanas protagonistas) omnipresente a lo largo del metraje a un nivel tanto sensorial (es un drama psicológico) como científico (es cine de catástrofes), y es que el sentimiento de Justine es tan fuerte y su vacío tan profundo que es capaz de romper con las reglas morales de la sociedad (como ser infiel la noche de bodas) en un intento desesperado por sentir alguna emoción. En realidad, es una mujer aquejada de una fuerte depresión que cree que siguiendo los dictámenes de la sociedad y cumpliendo con los rituales de su cultura (la boda) cree que encontrará la felicidad que aparentemente ve en los demás. Sin embargo, pronto la ceremonia parecerá un baile de máscaras, en el que  nadie se interesa por la novia más que de un modo egoísta y ella misma, que había decidido casarse casi como una diversión novedosa, siente a medida que pasan las horas cómo la tristeza se va apoderando de nuevo de ella. Una tristeza tal que consigue sacar de órbita a un planeta.

 Hay varias claves esotéricas en la cinta, aparte de la lírica audiovisual del inicio, hay innumerables momentos como el comportamiento cada vez más salvaje y profano de Justine difícil de entender para Claire y su marido (Kiefer Sutherland), que es el representante del pensamiento racional y máxima contraposición a la corriente fatalista que advierte que el nuevo planeta destruirá la tierra. Otra clave se encuentra en los libros de arte de uno de los comedores de la casa, en los que podemos observar obras de muy diferente clase pero de estilo abstracto y hasta arbitrario, obras suprematistas y neoplasticistas, líneas y colores desprendidos de un espacio que flotan en el bagaje del destino, refuerzan la idea de ballet cósmico del film y en cierto modo también su catastrofismo.

La relación con la naturaleza y la muerte en el río
 Aunque una de las referencias más llamativas es la del mito  de Ofelia, tanto en el cuadro de Millais que aparece brevemente como en una de las escenas del prólogo, en las que Justine flota, con traje de novia por un río sosteniendo unas flores, en una clara alusión al personaje y su mito. Aunque en cuanto a claves pictóricas cabe destacar por encima de estas al cuadro "Los cazadores en la nieve", que parece quemarse en la escena inicial y aparece más adelante en la biblioteca. En general, la película tiene cientos de claves, como la supuesta capacidad predictiva de Justine pero uno de los momentos líricos más extraordinarios del film que me gustaría recalcar tiene lugar junto a un riachuelo una noche de unión con la naturaleza en la que Justine deambula desnuda por el bosque mientras observa las estrellas, en un afán de seducir al planeta y atraerlo hacia ella.

Este planeta y toda la teoría científica que aparece, en realidad está basada en la idea de Nibiru o Planeta X, una teoría que lleva convulsionando el mundo científico muchos años y que consiste en la creencia de un planeta gigante, entre dos y cuatro veces el tamaño de Jupiter, con una órbita errante de tres mil seiscientos años que se extiende más allá del sistema solar y que los babilonios conocían. Sin ánimo de entrar ni en teorías conspiratorias ni mucho menos sólo quiero constatar que la base de la historia mantiene una dualidad entre el mito y lo sacro, el paganismo y la ciencia y cierto nihilismo que sobrevuela la cinta.

 En cuanto a estructura la película se desdobla en dos; mientras que la primera mitad, dedicada a Justine, intenta ser de un formalismo absoluto (la perfección del ritual, en este caso la boda), tiene que ver en cierto modo con "Celebración"(Thomas Vinterberg, 1998), la película dogma del colega de Von Trier, aunque básicamente sólo se parecen en una parte de su temática, lo cierto es que hay un diálogo entre esa película y esta. La segunda mitad de Melancholia está  dedicada a Claire y es una cuenta atrás en la que los sentimientos de fatalismo y apocalipsis se extrapolan al espectador de una manera asombrosa, constatando la impresión de estar ante una obra maestra.

El maestro de la polémica

 Lars Von Trier se ha convertido a lo largo de los años en uno de los mejores directores de cine de la historia por méritos propios pero también en el más odiado por su verborrea y su poca capacidad de sociabilizarse conforme a las reglas. Precisamente ese es su lado más destacable; su inconformismo artístico, su riesgo, su manera de descomponer el alma y sobre todo la forma en que rompe las reglas, incluso cuando él mismo se las impuso (en el Dogma 95, ese juramento de castidad cinematográfica) lo hizo para poder saltárselo, es por tanto, un gran director de cine. En el último festival de Cannes fue declarado persona non grata por esto.

 Nunca ha estado exento de polémica, en "Antichrist" (2009) le acusaron de misógino y megalómano, en "Manderlay" (2006) de racista, en Los Idiotas (1998) de ser demasiado explícito... y la lista continúa, es por ello que siempre ha sido en cierto modo "persona non grata", aun así, tiene la particularidad de subvertir las expectativas ofreciendo siempre el lado opuesto, ínfimo e interesante de cualquier tema, lo que para un cineasta de su categoría, dice mucho, por tanto esas películas concretas no son misóginas ni racistas, son las personas las que se escandalizan de lo que no entienden o no quieren creer. 

 En resumen, el cine de Von Trier es una balsa de salvación en un mundo rodeado de convencionalismos. Por otro lado, no me extraña que Kirsten Dunst recibiera el premio a mejor actriz en el festival de Cannes, su composición de Justine la hace pasar de chica adorable a arpía de una escena a otra con completa convicción mientras que Charlotte Gainsbourg está también impresionante como madre temerosa con los pies en la tierra. Pero en general no se puede establecer una jerarquía de lo mejor de la película ya que todo está a un nivel superior, creo que lo que mejor la define fue la frase que soltó el director Thomas Vinterberg tras su visionado "¿Cómo se hace una película después de esto?". "Melancholia" es una película para experimentar, mejor en una sala de cine en la que no podrá apartar la mirada, ahora mismo estoy escribiendo bajo su fuerte influjo y creo que me costará mucho tiempo abstraerme de la atracción e hipnotismo que esta maravillosa película ha causado en mi.

CALIFICACIÓN:




OBERTURA / PRÓLOGO DE "Melancholia" (Lars Von Trier, 2011):


 Por último os dejo algunas direcciones con otros análisis e información de "Melancholia" así como el hermoso principio, Como curiosidad, os dejo también un artículo sobre una película del mismo título de 2008 sobre este estado mental que escribí en CinemaSioner: Melancholia (Lav Díaz, 2008)


lunes, 3 de octubre de 2011

SITGES 2011: Algunas de las películas que nos aterrorizaran este año


 Aunque este año no podré asistir al festival internacional de cine fantástico y de terror de Sitges, he tenido la oportunidad de ver algunos de los títulos que se estrenarán en las distintas secciones. Por la programación en general se puede intuir que los falsos documentales estilo "Paranormal activity" empiezan a aflorar en exceso, lo que en mi opinión está matando un subgénero que podía haberse explotado mejor. También se puede apreciar que este año han disminuido sobremanera los "slasher" (películas tipo "Scream" con asesino en serie). Aquí os dejo algunas de las películas que estrenan, en breve pondré más:

 The Troll Hunter (André  Øvredal, Noruega)


 De escandinavia nos llega este mockumentary (falso documental) sobre un equipo de cine que busca la leyenda de los troll en los apartados bosques noruegos, que seguirán las andanzas de un cazador de trolls profesional contratado por el gobierno, que guarda en secreto la existencia de estos seres. También conocida como "Trolljegeren", es una nueva muestra de cómo el lenguaje televisivo del reality está poniéndose de moda en los cines cuya máxima es dotar de mayor credibilidad a la historia. He aquí el motivo por el que esta película es un completo fracaso; su tremenda incapacidad de hacer verosimil lo que sucede ante las cámaras, principalmente por culpa de los actores protagonistas, más preocupados de poner cara de estreñimiento que de meterse en su papel, unido a un guión tosco, que fuerza sobremanera las situaciones o ciertos diálogos entre el grupo de rodaje que sonroja un poco. Tampoco ayuda el montaje, que en todo momento intenta dar la sensación de que todo está improvisado y, curiosamente consigue el efecto contrario, todo parece artificial, empezando por los innecesarias tomas falsas que de vez en cuando nos muestran para reforzar la sensación de realidad.

 Como contraprestación, los efectos digitales están bastante conseguidos y son, con diferencia, lo más realista de la película, que unido al tembleque de la steadycam consiguen un par de escenas cargadas de adrenalina por las que ya de por si merece la pena. No me extrañaría que ganase el festival por estos momentos, sobre todo teniendo en cuenta que el año pasado la vencedora, Rare exports: A christmas tale, también escandinava, era mucho más ridícula.
CALIFICACIÓN:

Pases en Sitges 2011:




DíaHoraCineTítuloDuración
14/1016:45Auditori 103
15/1019:00Retiro 103

 Grave Encounters (The vicious brothers, EEUU)


 He aquí otro falso documental, en este caso mucho menos original ya que parte de un argumento bastante trillado: la de un grupo de rodaje que hace un reality show titulado "Grave encounters", que consiste en que éstos, acompañados por un espiritista, deben pasar una noche en lugares supuestamente embrujados. Ya desde el principio nos advierten que lo que vamos a ver es el episodio 6 de este programa de televisión, para contarnos la típica historia de este subgénero; que si las cintas fueron encontradas y no existe explicación, que si lo que vamos a ver es una primicia, etc. en definitiva, una versión "La bruja de Blair" en clave Cuarto milenio.

 En cuanto a la película, como mockumentary tiene los mismos fallos que los citados anteriormente para "The Troll hunter", es decir, en los momentos clave es poco creíble debido sobre todo al montaje (y eso que en el trailer aseguran que no hay cortes). Aunque al principio parece que la experiencia va a ser entretenida y terrorífica, resulta aburrida en algunos momentos, mientras que recurre a comportamientos estúpidos de los protagonistas (eso de decidir separarse cuando las cosas se ponen muy feas..) o situaciones incomprensibles a las que no se dan respuesta. Una de esas situaciones es la de que los protagonistas no puedan salir del psiquiátrico porque los pasillos no terminan nunca, momentos de gran impacto que nunca llegan a explotarse del todo, quedando como una película simple y rutinaria en exceso. Ni siquiera las apariciones de los fantasmas llegan a crear ese ambiente terrorífico que se nos promete, son más los escenarios abandonados y las constantes luces y sombras que intuimos en ellos gracias a la cámara en mano lo que hace que crezca la tensión en la sala de cine.
 Lo genial de esta cinta es que la programan en Sitges junto a otros títulos dentro de la sección "Midnight Xtreme", que para quien no la conozca se trata de maratones de cine de terror de madrugada. El espacio ideal para disfrutar de esta cinta mucho más que en cualquier otra circunstancia.
CALIFICACIÓN:

Pases en Sitges 2011:




DíaHoraCinesTítuloDuración
11/1001:00Auditori 313
13/1001:00Retiro 196


Revenge: A love Story (Ching Po-wong, Hong Kong)


 Los amantes de la CAT III (Una categoría china para películas que tienen alto contenido sangriento o erótico) están de enhorabuena ya que si el año pasado pudieron disfrutar de la excelente Dream Home de Pang Ho-Cheung, este año volverán a hacerlo en Sitges con esta cinta, si bien mucho menos gore y explícita, y es que esta CAT III también se concede por temas de índole moral, y en ese sentido, ésta tiene mucho de inmoralidad y se sitúa en el nivel del terror subversivo, aquel en el que al principio estás del lado de la víctima para luego replantearte quién es la víctima, lo que nos lleva a preguntarnos e incluso entender cómo es posible que haya gente que crea que el fin justifica los medios.

 La premisa es sencilla; un asesino en serie brutal intenta escapar de la policia, sin embargo, pronto descubriremos que tras estos crímenes se encuentra una historia de amor, castigo y redención. Lo mejor es la sencillez con que se nos cuenta esta historia y sus trágicas consecuencias, unido a la buena técnica de la fotografía y las interpretaciones de los protagonistas, que elevan el listón de este año en Sitges. De todas formas, como contrapunto, hay que reconocer que hay ciertos momentos que uno tiene la impresión de estar viendo un capítulo de una serie más que una película, esto es debido a su montaje, que es bastante meritorio ya que nos traslada a modo de flashback en el punto justo en que la historia lo necesita para sorprender al espectador, y es que tras ese flashback de unos cuarenta minutos de duración, uno tiene la sensación de estar ante otra película, ante un drama existencial o romántico en el que importan los pequeños detalles, un drama que pronto es acuchillado por la brutalidad que acontece en la pantalla y que muta drásticamente en thriller psicológico con toques de slasher. Muy recomendable.
CALIFICACIÓN:

Pases en Sitges 2011:




DíaHoraCineTítuloDuración
10/1010:00Retiro 92
11/1018:00Retiro 92


The Tempest (Julie Taymor, EEUU)


 Últimamente Julie Taymor no da una, que si su musical de "Spiderman" en broadway se va del presupuesto y tiene aparatosos problemas de producción, que si su última película "Across the universe" está llena de clichés de los 60... Y luego está "The tempest", la película que nos ocupa de la que ya hablé hace un mes aquí. Después de la genial y surrealista Frida (2002) y la reimaginación cruel que enseñaba en Titus (1999), Julie Taymor se estaba convirtiendo en un referente del cine norteamericano, capaz de convertir una historia simple en una compleja maquinaria visual como pocas veces hemos visto en una gran pantalla. Pero antes o después tenía que dar un patinazo, y es aquí donde entra esta tempestad de película.

 Si ojeáis el trailer, os llamará la atención la cantidad de efectos especiales que tiene, algunos bien usados, otros cutres a más no poder. Es cuanto al texto shakespiriano en que se basa, lo adapta casi palabra por palabra, lo que contrasta con la modernísima puesta en escena, que recuerda más a una performance moderna repleta de excentricidades visuales y recargamiento en todos los apartados, sin duda, lo mejor de la película. Lo demás es insulso, aburrido y mal planificado, dejando una de las decepciones de la temporada. Por no hablar de los momentos de alivio cómico, en los que, al tener unos diálogos intactos del original se muestra todo el racismo imperante en la obra, que no ayuda mucho a levantar una película que es más una curiosidad excéntrica antes que cine de autor como tal.
 En Sitges estará en la sección Noves Visions, dedicada al cine experimental y la verdad es que meterla en sección oficial hubiese sido un delito.
CALIFICACIÓN:

Pases en Sitges 2011:




DíaHoraCineTítuloDuración
13/1009:45Prado 143
14/1022:15Prado 143