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lunes, 16 de mayo de 2011

Melancholia, de Lav Díaz: poesía de mastodóntica duración



 El cine filipino lleva desde hace unos años resurgiendo de sus cenizas y retomando ese realismo social que en los 70 popularizó el desaparecido director Lino Brocka con una nueva mirada siempre dispuesta a experimentar. Este movimiento de resurrección cuenta entre sus filas a los admiradísimos Raya Martín (Now Showing), Brillante Mendoza (Kinatay, Lola) o Jeffrey Jeturian (cuya película "Kubrador: The bet collector" tuve el honor de traducir en su momento). Sin embargo, quizás el más "difícil" de todos estos autores sea Lav Díaz, un cineasta nada complaciente y algo provocador que atrae la mirada del espectador a su mundo como si de una ventana a otra vida se tratase, y la expresión, como comprobareis, no es nada gratuita.

 Antes de seguir, hay que mencionar la particularidad de las películas de Lav Díaz; la duración desmesurada, casi todas superan las siete horas de duración. Es el caso de "Melancholia" (Lav Díaz, 2008, Filipinas), que en sus cerca de 450 minutos nos enseña una mirada introspectiva de la forma de narrar y a su vez de la historia filipina sin entrar en ningún momento en política, desde el sentimiento humano, pero lo que hace a Melancholia única es su habilidad de plasmar esta historia con un tempo adecuado. Y es que aunque pueda parecer algo alocado, la película funciona gracias a su uso del montaje y la dilatación del "tempo", de manera que uno tiene la impresión de que, a pesar que ciertas escenas duren mucho más de lo que cualquiera en su sano juicio dejaría en un montaje final, la película no se puede entender sin ese espacio para la observación / reflexión, de modo que al final, la gran experiencia del film es la visión del tiempo que ofrece, pues cada plano es una ventana a un mundo que en si mismo carece de significado y que se crea sólo gracias al espectador que la ve y su disposición frente a ella. Su lentitud hace parecer al cine de Tarkovski un videoclip a su lado. No es, ni mucho menos, una película para todos los públicos. 

Cartel de "Melancholia"
El doble juego de la tristeza

 Aunque hay que advertir que el argumento va "mutando", que no cambiando, a lo largo de la cinta. Lo cierto es que todo lo que acontece en ella está enlazado de una manera hipertextual; con cambios en el tiempo y en los personajes y los roles que interpretan. Para entender esto hay que hacer caso a su argumento: Alberta, Rita y Julián van cambiando de identidad por distintas poblaciones por donde pasan como terapia para olvidar un pasado traumático. Así irán estableciendo un juego de dobles roles con el que vivir otras vidas y olvidar. Pero su última incursión será demasiado extrema; una de ellas interpretará a una monja, otra a una prostituta y él a un proxeneta.

 Este doble juego de personajes queda rápidamente relegado a un segundo plano para mostrar ese realismo social que es el verdadero alma del film y que toca temas de diversa índole como la necesidad de volver constantemente la vista atrás al pasado, la reflexión sobre la importancia del cine en la propia historia de Filipinas o sencillamente el sentimiento de soledad de unos disidentes en la jungla en medio de una tormenta tropical. Todos estos relatos se entrecruzan y retroalimentan, pero en realidad sólo seguimos a tres personajes a lo largo de todo el metraje en una huida hacia adelante de la pérdida de identidad de todos ellos, desencadenada en un primer momento por la desaparición (o asesinato) de un seres queridos.

 Rodada en un granuloso blanco y negro, la película, desde el punto de vista formal, expone la importancia de la búsqueda estética en el cine, Díaz busca desde una austeridad casi total (con numerosas escenas con planos fijos de quince minutos) la praxis del espectador, es decir; que este sienta y viva la película, y lo consigue, como ya he dicho, gracias al lirismo que se crea entre las situaciones y cómo se nos muestran. He aquí el eje narrativo de "Melancholia": la "no narración", Díaz sólo nos muestra fragmentos y consigue que uno no pierda interés en una historia que fácilmente se podría haber plasmado en noventa minutos. De alguna forma, este "neorealismo" extremo sin un final claro, de situaciones vitales y planos alargados hasta la extenuación hacen que el film sea más difícil de visionar y sin embargo, son a la vez sus principales atractivos.

 En definitiva, toda la película parece un constante mirar atrás y, como su título bien indica, es capaz de transmitir ese sentimiento de tristeza sin apenas recursos, lo que demuestra el gran cine que lleva dentro.

 Pero pese a todo hay que reconocer algunos defectos; el principal es, de nuevo, la duración. Es casi imposible sacar siete horas para un visionado continuo. Yo la vi de tres "veces" y supongo que la experiencia es, por tanto, menos extrema, imagino que verla seguida debe ser tremendamente gratificante de cara a uno mismo pues es todo un reto de voluntad no detenerla. También hay un par de escenas que se acercan a una performance que cansan un poco pero en general el resultado es, cuanto menos, hipnótico y recomiendo, si se es un poco aventurero en cuanto a experiencias cinéfilas, no dejar pasar esta más que interesante "Melancholia". Aquí os dejo un par de escenas de la película que os hagáis una idea del tono de la misma.


*"Melancholia" ganó el premio a la mejor película en la sección "Orizzonti" del festival de Venecia en 2008.

jueves, 3 de marzo de 2011

Documentales que merecen la pena: Afghan Star (Havana Marking, 2008)


Un documental siempre es la muestra de una realidad alterada, es decir, que desde el momento en que una cámara se posiciona ya se nos está contando un punto de vista. Habitualmente me fascina la capacidad de muchos cineastas de lograr crear un relato partiendo de imágenes presuntamente sin planificación previa. Aunque curiosamente, los mejores documentales (La pesadilla de Darwin, Man on wire) están estudiados al milímetro.

Por eso empiezo hoy un especial en el blog: Documentales que merecen la pena. Bajo este título iré reseñando documentales quizás no muy conocidos por el gran público pero que por calidad merecen ser revisados. Espero que os guste.

Afghan Star (Havana Marking, 2008) - Afganistán

En esta ocasión traigo un documental poco conocido por estos lares que ha causado sensación allá por donde ha pasado. Con producción autóctona y una directora afgana, este documental es en si mismo un gran relato sobre un país desolado que no dejará indiferente a nadie y que es más de lo que parece a simple vista...


La inglesa Havana Marking dirigió este documental centrado en el concurso de televisión afgano "Afghan star", una especie de "Operación triunfo" local pero sin academia y medios ínfimos; un concurso de karaoke, en definitiva. La cámara sigue a cuatro aspirantes a ganar el primer premio valorado en diez mil veces el salario medio de un afgano, dos hombres y dos mujeres de distintas etnias y con distintos modos de ver la misma sociedad unidos en televisión ante todo el país. Millones de personas ejerciendo el voto por su favorito. Aparte de la idea de democracia soterrada en este hecho, lo que más me ha llamado la atención de cuando los concursantes son expulsados es su reacción; si bien en los programas occidentales se tiende a la "sonrisa falsa" o al compañerismo, aquí los concursantes no fingen su decepción y en general permanecen inmóviles ante la mirada y griterío de los espectadores presentes.

El documental es en realidad una metáfora sobre la diversidad de pensamiento dentro de la sociedad afgana, las férreas normas sociales que atan a los individuos y los presionan al límite. Sobre un intento de convivencia en una zona sesgada por las guerras civiles y el atraso. Según reconocen los productores del programa en el documental "Si la gente ve que en televisión dos personas de distintas etnias pueden competir reconociendo la valía del otro, algo podrá cambiar".

La sensación de estar en un entorno apocalíptico es total. Se hacen constantemente referencias a la cultura pasada del país así como lo que supuso la llegada de los talibanes al poder (prohibiendo música y bailes, la televisión y cualquier medio de comunicación o que los hombres se afeiten). El concurso es una balsa de salvación para la población, algo así como "¿Quién quiere ser millonario?" de Slumdog millionaire pero de verdad.

Pero donde más gana el documental es en su reflexión sobre el poder de la moral religiosa islámica, que impide cualquier avance. No en vano, en un momento veremos cómo una de las cantantes decide bailar sobre el escenario "porque es lo que le pedía el cuerpo en ese momento" y poco después es amenazada de muerte no sólo por sectores religiosos, sino por transeúntes anónimos en los que se detiene la cámara.

Este genial documental, ganador del premio del público en Sundance 2009, lo emitió Canal+ y probablemente lo haya hecho La2 en su "Noche temática" de los sábados. Pero es imposible de conseguir salvo por importación en dvd, eMule o en esta página.


Por otro lado me gustaría incidir en páginas alegales en las que poder ver documentales de forma gratuita como son DocumaniaTV o Documentales.


Otros documentales del especial "DOCUMENTALES QUE MERECEN LA PENA":