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viernes, 23 de septiembre de 2011

Peliculas para un dia de lluvia


 De vez en cuando escribo en el blog sobre películas para ver en momentos especiales, tal fue el caso del especial de halloween del año pasado, que repetiré en breve. En esta ocasión sin embargo, no se trata de recomendaciones de un género en particular. Con la llegada del otoño, vuelven esos días grises cargados de melancolía que también tienen su encanto, quién no ha disfrutado de una tarde lluviosa en su casa viendo una película junto a la calefacción y una manta. Seguramente todos, y aunque normalmente en esos momentos cualquier cosa que veamos puede que nos reconforte o nos entristezca, hay un halo de misterio y onerismo en esas tardes que uno echa de menos de vez en cuando, y para no malgastar una de esas tardes viendo algún telefilm malo o recurrir a una película de Barbra Streissand aquí os dejo algunos films ideales para ver mientras las gotas se deslizan por las ventanas.

Saddest Music in the World (Guy Maddin, 2003)

Sinopsis: "En Canadá, durante la Gran depresión, una mujer organiza un concurso internacional para encontrar la melodía más triste del mundo.."
¿Por qué es ideal para ver un día de lluvia? Por su temática, propensa a la nostalgia y la tristeza, que compagina a la perfección con una tarde de tormenta. Pero además formalmente la película también se impregna de ese halo, estando realizada con las técnicas propias del cine de los años veinte y con gran audacia en cuanto a la resolución de secuencias, vamos, el estilo habitual de Maddin llevado al límite. Una maravilla melancólica, una oda a la tristeza que, sin embargo, despierta alegría durante su visionado, si además el ambiente en el que se ve es propicio con unas gotas de lluvia, el resultado es perfecto.
El Momento: La escena final, que muestra la cultura americana como una amalgama de culturas sin tener una propia y única que la defina, quizás lo más triste de todo el film.

The Countess (Julie Delpy, 2010)

Sinopsis: Basada en la leyenda de Elisabeth Bathory, condesa húngara que se bañaba en la sangre de sus víctimas para mantenerse joven y así mantener enamorado a su amante más joven que ella.
¿Por qué es ideal para ver un día de lluvia? Temáticamente es ideal, aunque no penséis que se trata de una película de terror ya que podríais quedar algo decepcionados. Se trata de un drama de época con bastantes toques de romanticismo y de terror sobrenatural, pero ante todo es una historia de amor imposible. De ahí que la lluvia ayude a generar un clima propicio a su visionado. Julie Delpy dirige y protagoniza esta película y hace mucho mejor lo segundo que lo primero, aunque el resultado es más que aceptable en ambos casos.
El Momento: Aquel en el que la condesa descubre accidentalmente que la sangre de una de sus doncellas es mejor que la Nivea.


Tropical Malady (Apichatpong Weerasethakul, 2004)

Sinopsis: Dos jóvenes se enamoran en un ambiente a camino entre la gran ciudad atestada de vehículos y la selva repleta de sonidos sugerentes. Después, un soldado debe enfrentarse a un fantasma en el bosque.
¿Por qué es ideal para ver un día de lluvia? Por su efectismo, o más bien, por la falta de este. Por la sensación que destila de unión con la naturaleza, por las incógnitas que plantea sobre el ser humano y la búsqueda de su propio fantasma. Mucho antes de ganar Cannes, Weerasethakul ya era un gran cineasta mundialmente aclamado (de hecho ésta ganó el premio del jurado en Cannes 2004), capaz de hacernos sentir fantasmas en el corazón y así, demuestra su valía en esta cinta, idónea para dejarse llevar, para sumergirse en su mundo de placeres sensoriales mientras oímos el rumor del aguacero precipitándose sobre nuestra casa.
El Momento: La película está dividida en dos mitades, la primera más "lógica" o racional, y la segunda más sensorial. De la primera destacaría la visita a la cueva junto a la guía, que además es un preámbulo a la segunda mitad, de la que elegiría el enfrentamiento con el tigre con todo su simbolismo sagrado que parece contener.


La Dolce Vita (Federico Fellini, 1960)

Sinopsis: La vida de un periodista en busca de celebridades y de darse la buena vida que más allá de sus fantasias acaba siendo vacía e inconsistente. Fellini decía que la premisa de la película es que si Jesucristo volviese a la tierra, qué se encontraría.
¿Por qué es ideal para ver un día de lluvia? Principalmente por el ambiente que transpira, más allá de Anita Eckberg y la fontana de Trevi, es una película con muchos toques neorealistas (lo que, a grosso modo podríamos decir que no lleva una continuidad argumental fija), repleta de momentos, escenas y tonos diferentes. Uno de ellos sería la constante dicotomía entre lo religioso y lo mundanal, el advenimiento de los "nuevos profetas" y la caída de valores. Quizás exija algo de parte del espectador pero un buen día de lluvia así lo merece.
El Momento: El guateque que tiene lugar casi al final, al que pertenece la imagen superior, en la que todo se vuelve primitivo y los pies adquieren un valor de icono fetichista arcaico, se rompen las reglas de cortesía y en un nivel más semiótico podríamos decir que a la actriz Anouk Aimée la están haciendo el amor.

Vidocq (Pitof, 2001)
Sinopsis: "A principios del siglo XIX, Vidocq es un detective que muere repentinamente mientras busca al "Alquimista", un extraño asesino que siembra el caos en el Paris de la época devorando el alma de la gente, su biógrafo irá reconstruyendo sus últimos pasos para descubrir al asesino."
¿Por qué es ideal para ver un día de lluvia? De nuevo, la estética juega un papel fundamental en la elección de esta película. Pero además, una buena película de época que conjuga terror y misterio es el elemento que le falta a todo día tempestuoso. Una genial película que entretiene y tiene grandes hallazgos visuales.
El Momento: El principio del film, en el que Vidocq pide al alquimista, como última voluntad, ver su rostro...

Carretera Perdida ("Lost Highway", David Lynch, 1997)

Sinopsis: Trata sobre los celos. Una joven pareja recibe cintas de video en las que hay grabaciones hechas en su propio hogar mientras duermen...
¿Por qué es ideal para ver un día de lluvia? Porque la estética de la cinta sobrepasa la pantalla y te engulle hacia  un abismo entre lo onírico y lo terrorífico en el que deseas saber qué pasa en cada momento pero la belleza de las mismas imágenes te nubla la razón. Porque en más de una ocasión te apretujarás en la manta buscando un sentido que te haga pensar que lo que ves es sólo cine, aunque el ambiente de tu hogar se haya rociado por completo de ocultismo.
El Momento: Hay infinidad de momentos en esta obra maestra para recordar, pero me quedo con dos: La fiesta en la que aparece el hombre pálido y el extraño coito en el desierto con las luces del coche como única fuente de luz a ritmo de "Song to the Siren" de My Mortal Coil justo antes de que se descubra la verdad.

miércoles, 13 de julio de 2011

Películas "únicas" de vampiros

 Aunque no soy muy seguidor del cine de vampiros actual, que incluso por momentos me repugna desde que tuve la ocasión de ver "Luna nueva", de lo más absurda, aburrida, arrítmica y puritana que he visto nunca. ¿cómo puede "Crepúsculo" ser un fenómeno fan?. Lo único que saqué en claro es la falsa moral que tienen los estudios para vender a las niñas la importancia de que no "te muerdan" hasta el matrimonio mientras se deleitan con el torso desnudo del hombre lobo (depilado al raso, por supuesto).

 Pero en este artículo no pretendo dar protagonismo a esa inefable saga, sino dar "voz" a películas de vampiros que van en otra onda, lejos de modas y superficialidades, y que además tienen su propia personalidad y fuerza por si misma. Es por ello que no citaré películas imprescindibles como la mayoría de Dráculas (desde el de Browning a Coppola pasando por el de Fisher) ni películas en exceso conocidas (Nosferatu, Entrevista con el vampiro, Noche de miedo, Déjame entrar...). Esto va de otra cosa, de ese "otro" cine de vampiros que me lleva hipnotizando desde hace años, e incluso me llevó a rodar con algunos amigos un corto-documental cercano en la forma y el fondo del que hablaré algún día.

 -The Addiction (Abel Ferrara, 1995)


A mediados de los 90, Abel Ferrara decidió llevar el subgénero vampírico más allá. El paisaje urbano que recrea en esta curiosa película es bastante amplio; desde las peligrosas calles del Bronx neoyorkino a la aparente tranquilidad de un apartamento burgués o los pasillos de una inquietante universidad. A pesar de la modernidad que destila, la fotografía opta por el blanco y negro, dotando al producto de un acabado casi "de contrabando" que funciona muy bien a la historia. 
 En general, fue de las primeras películas que además de sexualizar al vampiro se trata su problema como una metáfora de las drogas, así esa relación que se establece entre ambas temáticas funciona a la perfección. No hay duda que es pretenciosa y, dentro de su pretendida fealdad, resulta preciosista, pero cuenta con unos diálogos y unas escenas de reflexión sobre los vampiros muy interesantes desde el punto de vista filosófico y vital. Muy recomendable.

 El momento: La fiesta casi al final de la película, todo espectador la recordará.

-Drácula: pages from a virgins diary (Guy Maddin, 2002)


 No es la primera vez que reivindico una película de Maddin, sin duda, uno de los directores que más me apasionan. Tampoco es la primera vez que comento esta película, ya la incluí en la lista de mejores películas de 2001. En si, esta versión muda en ballet de Drácula es de lo más refinada, sensible y a la vez siniestramente hermosa. Con una delicada puesta en escena, que simula, como casi todas las obras de Maddin, la textura del cine pre-sonoro, se nos cuenta la misma historia del famoso vampiro de una forma única y delicada, con fuerzas visuales actuales y una estructura que se rompe en colores según el relato lo va necesitando. La rareza llega a tal extremo que el actor que encarna al conde es chino, lo que no supone un handicap negativo, sino que incluso dota al relato de una fuerza aún más potente de cara al espectador.

 Absolutamente todo; la música, la puesta en escena, los intertítulos y la estructura están cuidados al detalle y con mimo. Como curiosidad, comentar que se centra en la historia de Lucy y no la de Mina, como casi todas las versiones de Drácula. Ganó a mejor película en el festival de Sitges.

El momento: El baile en el cementerio.

-La sombra del vampiro (E.Elias Merhige, 2000)


 "La sombra del vampiro" surge de la leyenda en torno a Max Schrek, el "actor" que dio vida al conde Orlock en la mítica "Nosferatu" (Murnau, 1922), nunca se supo la procedencia de este actor y debido a su brutal y sobrecogedora interpretación, unido a que su apellido, en hebreo significa "grito", dio pie a muchas leyendas. Esta película, estrenada en el año 2000 recoge la historia del rodaje de Nosferatu y la tesis de que Shreck, del que nunca más se supo, pudiera ser un chupasangre. Aunque a nivel cinematográfico no ofrece nada nuevo y es un poco repetitiva, recomiendo verla a todo fanático como yo del expresionismo y del cine dentro del cine. Por desgracia, no se supo trasladar el esoterismo de Nosferatu al ambiente que se respira en esta cinta, una pena.
 La película fue conocida, sobre todo, gracias a la nominación al óscar como mejor actor secundario a Willem Dafoe encarnando a Max Schrek en un ejemplo de mímesis gestual y maquillaje perfecto.

El momento: Max Schrek mordiendo sin parar a una víctima después de acabar la toma.

-El Circo de los vampiros (Robert Young, 1972)


 Cuando escribí el artículo sobre la Hammer films hace un año hablé sobre algunas de mis películas favoritas de la productora, pensando siempre en continuarlo con un segundo e incluso tercer artículo que escribiré pronto. Una de las rarezas que me llevan a hacerlo es mi pasión por su cine de vampiros que ni es clásico ni moderno, que es sexual pero desde la sutileza, en definitiva, que tiene algo de especial. Una de las que más me han llamado la atención es "El circo de los vampiros", sobre un extraño circo de bestias de todo tipo que llega a una población rural del siglo XVII causando inexplicables muertes con una bonita historia de amor soterrada en medio. Se intentó hace dos años dar algo de actualidad fundiendo esta sinopsis con la de Harry Potter en la nefasta "El circo de los extraños" (2009). Por suerte, esta producción de la Hammer no tiene nada que ver y supone uno de los títulos más extravagantes aunque algo irregular de la productora. Lo recomiendo.

 El momento: La persecución de la pantera por el bosque.

-Nadja (Michael Almeyda, 1994)



 Y con "Nadja" cerramos el círculo abierto con "The addiction". Quizás ésta sea la más extravagante y rara de toda la lista, aunque faltaría, según los puristas, "La hambruna" (1983) que todavía no he podido ver pero que comparte raíces underground con estas dos propuestas recién mencionadas. Producida por David Lynch, que también interpreta un pequeño papel, es una cinta decididamente intelectual, que utiliza el tema vampírico para hablar en clave de subtexto. Así, sobre la imagen, en blanco y negro, aparecen numerosas reflexiones sobre la sociedad actual (o más bien de finales de los 90) en cuanto al uso de drogas, enfermedades, necesidades etc, siendo la de los vampiros una metáfora del desajuste moral y social del fin del milenio. La protagonista, que recuerda en cierto aspectos a la personificación de la muerte en la gran "El séptimo sello" (1957) es una vampiresa que tiene como intención un nuevo comienzo y reunir a la familia. Destacar también que algunas escenas, las de los ataques, fueron rodadas con una cámara de juguete Fisher-Price.

El momento: El plano secuencia de la vampiresa caminando con la música de Portishead de fondo.