martes 24 de enero de 2012

La visión budista del infierno en "Jigoku" (Nobuo Nakagawa, 1960)

 Sinopsis: "Tras un accidente en la ruta en el cual atropellan a una persona, Shiro y Tamura, dos estudiantes de teología, huyen del lugar. Shiro, el más inocente, quiere confesar el accidente, pero su malicioso amigo Tamuro lo impide, la espiral de muerte irá creciendo hasta que ellos y quienes les rodean conocerán el infierno de primera mano."

 En 1960 Japón empezaba a vivir su "nueva ola" al igual que el cine europeo, se empezaba a apostar por cine de menor presupuesto y arriesgado. Eso llevó al estudio Shintoho, antaño uno de los grandes de Japón, a apostar por una película arriesgada y esotérica y que, como si de un castigo divino se tratase, se convertiría en el último film que rodaría el estudio. 

 La historia gira en torno a la visión teológica y terrenal de los pecados y la vida después de la muerte, así, la película se parte en dos, siendo los primeros cincuenta minutos un thriller de cine negro con elementos sobrenaturales al más puro estilo Teruo Ishii (que también había dirigido para el mismo estudio), en el que el protagonista sufre de culpabilidad mientras tiene extrañas visiones y varias mujeres intentan asesinarle como venganza por el atropello que cometió. Mientras, su vida se tambalea y su novia muere en otro accidente, esta vez provocado por su amigo Tamura. Pero donde "Jigoku" pasará a la historia es por la última hora de película en que se muestra una representación budista del infierno, de los pecados y los dioses del inframundo con una iconografía muy bien delimitada y filmada que entremezcla la visión estilizada de los escenarios o los cánticos operísticos con lo grotesco.

 Los infiernos budistas y su iconografía

 Nobuo Nakagawa, director de la película, era conocido por sus aportaciones al "Kaidan eiga" (género de terror japonés caracterizado por hacer hincapié en la mezcla de folclore histórico y fantasmas). Sin embargo con "Jigoku", que significa "Infierno" en japonés, fue más allá, quería hacer una película de terror completamente desvinculada de la senda del género, adentrándose en temas teológicos más profundos y explicando brevemente los ocho infiernos budistas que se dividen por subinfiernos tanto por tipo (llameantes y helados) como también por el tipo de pecado cometido. La bella composición de los planos del inframundo se contrapone con los momentos de tortura que  tienen que soportar los personajes que han cometido pecado (en un momento de la película Tamura condena a todos ya que en cierto modo "todos han asesinado"), en cierto modo ese pecado viene dado por el sentimiento de culpa y de miedo al compromiso del protagonista que por asesinato, dejando entrever que estos sentimientos son en cierta medida un infierno interior con el que convivir más allá del infierno físico que hace acto de presencia más adelante.

 Otra de las características de este infierno budista que lo diferencian del cristiano es la no eternidad del sufrimiento; según el pecado cometido se enfrentan a una tortura que se repite en bucle, es decir, por asesinato uno de los personajes se enfrenta a un demonio que lo descuartiza una y otra vez o bien una pareja condenada a arder por la eternidad hasta que dejen de gritar. Una vez paren de quejarse del sufrimiento la tortura se detiene. El motivo es la propia percepción teológica del budismo, que cree en la reencarnación, es por tanto el infierno budista una especie de equivalente al limbo occidental, un lugar intermedio entre una reencarnación y otra. Otra apreciación clave que lo distingue de su homónimo occidental es la "personalización" del infierno, y es que cada mundo es la representación de los temores del propio individuo y de esta forma él es su propio verdugo. También destaca la aportación sintoísta en el inframundo con ese "remolino" de personas vagando eternamente.

Retrato del infierno en llamas
 La aportación estilística del infierno parte del río Sanzu como frontera entre la vida y la muerte en el reino de los Narakas (Infierno budista) tras el que se encuentran las llanuras infernales como por ejemplo donde Yukiko apila piedras una encima de otra para salvaguardar simbólicamente a su familia (para cada noche ser derribado por un demonio). Como se puede apreciar en los fotogramas, la versión cinematográfica del infierno tiene mucho que ver con la tradición plástica que seguían los pintores japoneses.

La simbología terrenal y el proceso de creación de "Jigoku"

 Pero merece la pena llamar la atención también sobre detalles más sutiles que tienen lugar durante la parte "terrenal" que está repleta de simbología soterrada. Momentos repletos de semiótica como aquel en que el tiempo se detiene y los personajes quedan inertes tras una descontrolada bacanal mediante la que los personajes se precipitan hacia el infierno en llamas. Toda una catarsis de cara al espectador y que es donde empieza la verdadera película, más allá del preámbulo de la vida. Este es el momento clave de la cinta y estoy seguro que es una de las razones por las que la película ha pasado a la historia, sin embargo también hay lugares y hechos constantes que como espectador hay que dar caza, como Shiro paseando por las vías de un tren, como caminando entre la vida y la muerte. Otras curiosidades interesantes son la duplicidad de personajes. Así, después de que al inicio de la película Yukiko, la amada de Shiro, muere, aparece una misteriosa joven idéntica de nombre Sachiko que incluso lleva elementos exactos a la fallecida como el omnipresente paraguas. Estos paraguas que sujetan las dos mujeres  que desea Shiro, objetos que sin duda tienen una presencia especial, que vienen a simbolizar el deseo y que guardan un destino similar al de los personajes, un apunte que recuerda a Hitchcock y su "Vértigo".

Shiro entre la vida y la muerte paseando por las vías del tren
 "Jigoku" supone, por tanto, un viaje dantesco por los infiernos con una iconografía bastante complicada de desentrañar, toda una obra de culto. Haryasu Kurosawa, el director artístico, se propuso, con el escaso presupuesto con que contaba, realizar un infierno que evocase más que mostrase, por tanto no se trata de una cinta gore como uno puede imaginar tras las descripciones que he dado antes, sino que está resuelto con una elegancia y un tempo que recuerdan sobremanera a otras obras del Kaidan eiga. Es precisamente esa atmósfera la que más sobrecoge y aterroriza.

 Volviendo a los detalles de cómo fue gestada, su director, Nakagawa, pidió al guionista Ichiro Miyagawa, que realizara un guión sobre el cielo y el infierno, sin embargo, finalmente el cielo no aparece en ningún momento de la película, según su propio guionista "porque no sabía donde meterlo". Aparte de esta anécdota, cuentan en un documental sobre esta película de 2006 titulado "Building the inferno" que al ser la última producción de Shintoho y teniendo un ambiente tan apocalíptico, los extras y el equipo técnico se fundieron en uno, ayudando los unos con la colocación de escenarios y la preparación escenográfica. Finalmente, la película no pudo salvar al estudio de la quiebra y tuvo que cerrar. La aportación de esta película a la historia del cine queda fuera de toda duda, y es que a pesar de lo irregular de su ritmo y que a ciertos espectadores le pueda resultar tediosa sigue a día de hoy siendo una obra rebosante de originalidad. En 1979 se hizo un remake dirigido por Tatsumi Kobashiro dificilísimo de encontrar y en 1999 el famoso director Teruo Ishii (que como ya he comentado antes trabajó para el estudio Shintoho y tiene una obra que encaja muy bien con este clásico) rodó a su manera un remake de la parte infernal con nuevos medios, cromas y demás en una alucinada visión del infierno bastante más gore que la original de Nakagawa. Además hay otro remake taiwanés que no he podido localizar.

 Si os decidís a ver esta delicatessen, podéis haceros con el dvd de importación de la genial colección Criterion (eso sí que es una gran distribuidora), como no hay previsto que lancen esta joya también podéis encontrarla por Internet. También podéis encontrarla con su título alternativo en inglés "The sinners of hell". En cuanto a la obra de Nakagawa, esta es quizás su película más recordada aunque tiene clásicos muy importantes como "Snake's woman curse". 

viernes 20 de enero de 2012

Documentales que merecen la pena: Senna (Asif Kapadia, 2010)

 Antes de empezar tengo que confesar que nunca he acabado de cogerle el gusto a la Formula 1, principalmente porque siempre he pensado que aparte de técnica y pericia por parte del piloto, lo que realmente se decide en esos campeonatos es quién tiene el mejor coche y eso, francamente, no me atrae ningún interés. Parte de estas sospechas las confirman algunos de las personas involucradas en ese mundillo y que aparecen en este interesante documental.

 Durante los más de cien minutos que dura "Senna" se hace un seguimiento cronológico a la carrera de una leyenda de este deporte, el piloto brasileño Ayrton Senna, que murió en un grave accidente durante el gran premio de San Marino en 1994. La verdad es que, aunque en un principio puede parecer limitado el hecho que todos los recursos utilizados sean material de archivo de la época, pero tras su visionado os aseguro que es todo un acierto; en ningún momento nos saca de la época con las típicas entrevistas enlatadas a día de hoy recapacitando sobre los hecho acaecidos, en su lugar de vez en cuando aparecen diversas voces en off que complementan el relato y en general se da una consistencia al relato mucho más real y viva. De esta forma, son las propias imágenes de los medios de aquellos tiempos los que van formando la película, una impresionante labor de documentación, ya que da la impresión de una planificación perfecta, la trama fluye como si de un film de ficción se tratase, sin que haya sensación de que falta ninguna escena, mostrando todo tipo de rasgos del piloto, su humanidad, su humor, sus cabreos y salidas de tono o sus decepciones y triunfos. Todo ello quedó registrado en su momento y da la impresión que Ayrton tenía una cámara detrás todo el día pero funciona a la perfección gracias al montaje realizado por el equipo de la película.

 Cabe destacar que casi todo el peso del documental se lo lleva el enfrentamiento entre los pilotos Prost-Senna, eternos rivales que durante varias temporadas (1988-1993) se disputaron el podio, llegando a producirse mutuamente pequeños accidentes con tal de perjudicar al otro y sacarle de la competición. Durante ese tiempo queda constatado lo mucho que se debieron llegar a odiar y es que se palpa la tensión incluso fuera de las carreras. De hecho uno de los momentos claves fue el campeonato de 1990, en el que los dos estaban a la cabeza y donde el ganador se decidió precisamente por uno de esos choques intencionados.

 De esta manera, los fans de la Formula 1 disfrutarán con nostalgia las diferentes temporadas en que Senna o Prost fueron campeones del mundo con partes realmente frenéticas gracias al uso de la "cámara de piloto", recurso que cobra un matiz realmente dramático cuando nos muestran las últimas imágenes que Ayrton tuvo que ver en primera persona. Pero a quién como a mi tampoco le interese en exceso este deporte quedará hechizado ante el carisma del brasileño, los tejemanejes de la federación o el intenso enfrentamiento entre pilotos. 

 En definitiva un gran documental que reconstruye la historia del piloto desde sus primeros años hasta su muerte sin que en ningún momento se pierda el interés,  unos años y un tipo de  Como único contra pondría que en ocasiones parece que ensalza su figura demasiado, intentando disimular algunos errores que sin duda cometió en su carrera, aunque desde luego no seré yo quien ponga en entredicho su leyenda, y es que recuerdo en mi infancia haber oído hablar y mucho de este hombre y su mito, y en mi opinión este documental le hace justicia.


Otros documentales del especial "DOCUMENTALES QUE MERECEN LA PENA":

viernes 13 de enero de 2012

CinemaSioner cumple dos años

 Hace ya dos años, el 14 de enero de 2010 inauguraba este pequeño blog de cine alternativo. Un lugar no sólo dedicado al análisis sino también a tendencias y curiosidades, algo que he intentado potenciar especialmente en los últimos meses. Ahora por primera vez voy a hacer un poco de promoción propia, y es que en estos dos años hasta la fecha el contador indica que 23.272 personas han visitado Cinema Sioner lo cual me parece una cifra apabullante para tratarse de un blog de cine alternativo. La mayoría de visitantes son de los siguientes países: 10.146 de España, 2.502 de México, 1.924 de Argentina y 1.243 de EEUU entre otros. El post más visto ha sido el de "Mis películas favoritas de la Hammer", seguido de los rankings de mejores películas de la década 2000-2010 y de "Persona" de Bergman o  "24 City", la película documental de Jia Zhang-ke. Por otro lado recordar que el primer post del año 2012 fue sobre las curiosidades y rarezas de "Velvet goldmine".

 Como podéis ver como celebración por el segundo aniversario he rediseñado la página manteniendo la estructura y cambiado el logotipo insignia, creo que éste es más claro y genérico en cuanto a que se trata de un blog de cine, los anteriores, que os pongo a continuación, estaban dedicados a la película "Thirst" (Park Chan-wook,2009) e "Inland Empire" (David Lynch, 2007) respectivamente. Nada más, el blog seguirá más activo que nunca en esta nueva etapa.

 Muchas gracias a todos por seguir Cinema Sioner ;)

martes 10 de enero de 2012

Velvet Goldmine (Todd Haynes, 1998)


 "Deja tus expectativas en la puerta" es la frase que puede leerse en el poster de esta "cult movie" de 1998 y, sinceramente, creo que más que una sugerencia en este caso es una obligación, ya que sean como sean tus expectativas  antes de verla, "Velvet Goldmine" es una patada de originalidad dentro del drama musical-biopic.

 Para empezar podríamos dar varias sinopsis completamente distintas que harían justicia a su argumento; así, puede ser la historia en torno a un periodista (Christian Bale) que en los años 80 le piden que escriba un artículo sobre el décimo aniversario del asesinato fingido sobre el escenario de Brian Slade (Jonathan Rhys-Meyers), superestrella del glam de los 70. O bien podría ser la historia de un cantante de folk que crea un personaje andrógino y extraterrestre para triunfar y se acaba confundiendo con él. O bien la trama gira en torno a una joya del espacio exterior que cae junto a un recién nacido Oscar Wilde y que otorga talento y bisexualidad a todo el que la posee.

 Todas ellas tramas entrelazadas que no llegan a formar nunca una película coral sino algo distinto, de alguna forma, el objetivo de "Velvet goldmine" no es diseccionar la etapa de glam rock de los setenta sino transmitir el estado de ánimo y su extravagante contracultura al espectador de hoy. De esta manera, los personajes protagonistas son alter-egos de las estrellas de esos años, así, el personaje Brian Slade está inspirado en David Bowie durante su etapa en la que "interpretaba" dentro y fuera de los escenarios a Ziggy Stardust, un alienígena andrógino y bisexual que quería conquistar la tierra a base de mentiras. Precisamente la mentira es parte de este juego de rock and roll llamado glam, en el que el propio Bowie creó un personaje con el que se fundió durante años hasta que los fans le "matan" figuradamente (en el inicio de la película el personaje es asesinado sobre el escenario, algo que nunca llegó a pasar pero seguro pasó por la mente de Bowie). A raíz de ahí se reconstruyen los hechos de esa época de color y lentejuelas, de homoerótica, excesos y libertad que se contraponen con unos años ochenta que la cinta retrata como oscuros, decadentes e incluso fascistas, en la que el sida acabó con la utopía de una total liberación sexual y resucitó tabúes que habían empezado a extinguirse.
Ziggy Stardust (Bowie) frente a Brian Slade (Rhys Meyers)
Rock is dead...

 Es precisamente el título de una canción de Marilyn Manson de 1999 en la que hacía referencia al glam rock y la iconografía de la época de Ziggy Stardust y The Stooges. Precisamente esta misma visión pesimista es la que transmite el film en las escenas intercaladas en que vuelven a los años 80. De alguna forma esa muerte en el escenario de Ziggy (en la película Brian Slade) y su resurrección como cantante republicano estadounidense hace presagiar unos tiempos sin originalidad y el surgimiento de los cantantes-productos que están por todas partes hoy en día, no en vano, se comenta que la principal referencia que tomó el director Todd Haynes para la parte en que recrea los 80 es la famosa novela de George Orwell "1984", que Bowie además aludía en una canción suya.

 Además del carisma que desprende Brian Slade (un genial Jonathan Rhys Meyers, por cierto) y sus planificadas contradicciones y salidas de tono, cabe destacar la figura de Curt Wild (Ewan McGregor), un personaje inspirado en Iggy Pop (por su irreverencia, su jugueteo sexual y verbal y su relación platónica con Bowie) y Lou Reed (cuyos padres le daban terapia electroshock para "quitar" sus deseos homosexuales). Además de varios personajes que los entendidos reconocerán al momento y personajes inspirados en aquellos que rodeaban a Bowie como su mujer (interpretada por Toni Collete) o los distintos managers que Brian utiliza y trata como muñecos sin sentimientos.

 De esta manera, como de una biografía no autorizada de Bowie (no dejó que usaran su música para el film, supongo que porque no sale muy bien parado) "Velvet goldmine" sobrevuela el terreno del musical en la que las canciones más que contar la historia la van sugiriendo, con versiones de canciones con grupos como Placebo o Shudder to think que componen una banda sonora exquisita, aunque la palma se la lleva un montaje frenético en ocasiones y lento y melancólico en otras pero sobre todo potente, que llena la película de una extraña arrítmia que le sienta muy bien y la convierte en única. Por otro lado algunas escenas poseen un lirismo precioso, en el que la teatral música se mezcla con poemas del propio Oscar Wilde en momentos que recuerdan al mejor cine de Terrence Malick.

  Pero además me gustaría insistir en lo bien planteada que está la iconografía de la cinta, utilizando esos diseños imposibles de que hacían gala los rockeros glam como si fueran actores de una función inexistente, la realidad que modelaban a su gusto como mesías mientras cientos de fans les coreaban y juraban amor eterno. "Velvet goldmine" es, por tanto, una reflexión sobre la fama y de la mentira que se crea en torno a ella de la que todos somos conscientemente partícipes (actualmente sucede algo parecido con Lady GaGa), pero también es una visión.

 El estreno, referencias, curiosidades y repercusión

 El título de la película hace referencia a esta canción de David Bowie, aunque no está incluida en la banda sonora debido a que Bowie no quiso ceder sus derechos. La película se estrenó el 6 de noviembre de 1998 en Estados Unidos con estreno limitado (apenas 85 pantallas) y aunque ahí fue un fracaso de taquilla, en el resto del mundo fue mejor y acabó recaudando más de los nueve millones que costó. En cuanto a la crítica, fue discordante ya que a pesar de estar seleccionada en la sección oficial para la Palma de oro en Cannes la cinta era tan extraña que no se entendió, aunque se llevó el premio a la mejor contribución artística. En Estados Unidos, capital del puritanismo, se entendió mucho menos. 

  La película está repleta de curiosidades y referencias, especialmente al mundo de la ciencia ficción y al rock, de modo que casi cada plano puede encontrar un sentido más allá de su composición estética sino con referentes culturales de la época (utiliza mucho los zooms, tan de moda en aquellos años), la canción "The ballad of Maxwell demon", compuesta para la película, contiene referencias a la distópica novela "Fahrenheit 451". El nombre del alter-ego de Brian Slade en la película, "Maxwell demon", hace referencia a la segunda ley de la termodinámica y es que, en general, cada nombre, cada plano e incluso cada prenda del vestuario tiene un sentido claro que el espectador puede reconocer y recomponer como si de un puzzle se tratase. 

 Ante todo hay que destacar la valentía con que Todd Haynes llevó a cabo esta película, después de esta dirigió el drama "Lejos del cielo", también sobre la homosexualidad y el racismo pero en los años 50 y en el contexto del "american way of life" que valió una nominación al oscar a Julianne Moore. En 2007 filmó otra rareza "I'm not there", sobre Bob Dylan separada en fragmentos, cada uno interpretado por un actor distinto que representa un carácter diferente del cantautor. En la actualidad es el encargado de la serie "Mildred Pierce" con Kate Winslet. 

 Volviendo a "Velvet goldmine", creo que es una de esas ocasiones en que muchos no estarán de acuerdo conmigo en mi valoración final pero considero ésta una de las mejores películas de los noventa, de las más arriesgadas y originales pese a tratarse en el fondo de un biopic. Y es que muchos critican su pronunciada arritmia a lo largo de las dos horas que dura, su mezcla de géneros (musical, drama, biopic y hasta documental) y un arco temporal que desconcierta en varios momentos pero, francamente, creo que es una película que reivindica precisamente una forma distinta de hacer cine, que propone que la arruga es bella, y lo hace también desde el propio montaje, arriesgando en cada escena. Siempre he creído que para que algo sea perfecto no tiene por qué adherirse a una norma o, por ejemplo, tener una realización perfecta (véase John Ford o Clint Eastwood), creo que a veces la propia imperfección es la base de la perfección.

 Por todo ello, a pesar de la melancolía y nostalgia que impregna la película, al final uno termina de verla con una extraña sensación de alegría y ganas de cambiar el mundo, como si fuésemos los nuevos poseedores de esa joya del espacio exterior que pasa de mano en mano dando a su portador un talento de otro planeta.


Calificación: 


domingo 25 de diciembre de 2011

Trailers de algunas de las películas más esperadas de 2012

 Ahora que acaba de empezar un aluvión de trailers de los próximos blockbusters The Hobbit y Prometheus (ambos geniales avances), aquí en CinemaSioner os traigo algunos trailers de películas de autor también muy esperadas para este 2012 que acaban de salir y que no han tenido toda la repercusión que merecen.

Keyhole (Guy Maddin, 2012) Canadá


 La nueva película de Guy Maddin tras la excepcional "My Winnipeg" (2007) sigue la estética propia del autor y ya en su avance podemos ver algunas de sus claves, como el vouyerismo onírico que parece tener la cinta. El argumento es una revisión postmoderna de la odisea y gira en torno a Ulises, un marido que tras una larga ausencia vuelve a casa, donde su mujer está retenida en el "piso de arriba" o al menos eso es lo que da a entender el avance. Teniendo en cuenta el cine de Maddin, seguro que es una agradable sorpresa. Su estreno mundial tendrá lugar en la Berlinale en febrero y probablemente sea parte de la sección oficial a concurso.


The Innkeepers (Ti West, 2012) EEUU


 Hace años, cuando vi sus primeras películas, jamás hubiese dado un duro por la carrera de Ti West, sin embargo, este director de cine extravagante de cine de terror supo otorgar a "The House of the devil" (2009) de un aura de tensión a lo Polanski que hacen que su nueva película, que por el trailer se ve que sigue una tendencia parecido, sea un referente en la temática de terror.
 La trama sigue a dos empleados de un hotel centenario con fama de estar embrujado en los últimos días antes de que cierre sus puertas, extraños inquilinos se alojarán esos días mientras ellos intenten desvelar la verdad del misterio. Aunque su argumento parece hastiado y repetitivo, el trailer parece premonizar una película consistente y terrorífica.

The Deep Blue Sea (Terence Davies) Reino Unido


 No confundir por su título con la película de tiburones de 1999. Se trata de la nueva película de Terence Davies, un maestro del cine británico que no rodaba nada desde su magnífico documental "Of Time and the city" (2008) y que se caracteriza por tratar la nostalgia y las relaciones desde un punto de vista nada convencional. En ésta, Rachel Weisz interpreta a una mujer en crisis que tiene una relación sentimental con un piloto de aviones en los años 50. Hay que tener en cuenta que la película está rodada con la estética de esos años y un tono borroso muy acorde con el tema, que recuerda mucho a "Las horas" de Stephen Daldry; si es así, estamos ante una de los mejores dramas de 2012.

Once upon a time in Anatolia (Nuri Bilge Ceylan, 2011) Turquía


 A su paso por Cannes todo fueron grandes críticas y sonaba como una de las principales para ganar la palma de oro. Veremos cuándo podremos ver la nueva película del turco Nuri Bilge Ceylan (Three Monkeys, Climates), que durante dos horas y media nos sumergirá en un extraño emplazamiento en busca de un cadáver desaparecido en las que parece, se dicen muchas más cosas de las que se ven a simple vista.

Faust (Alexander Sokurov, 2011) Rusia


 La nueva genialidad de Sokurov que ganó el festival de Venecia este año seguro que nos llega tarde o temprano, ya que lo hizo incluso su obra experimental "El arca rusa" en 2002. Su revisión del mito de Fausto  ha dividido a la crítica, lo cual siempre es positivo y muchos dicen no haberla entendido del todo así que habrá que esperar. El avance parece haberlo hecho un principiante  y es bastante malo aunque las escenas parecen estar muy bien rodadas. Hasta que no se estrene no sabremos ante qué nos encontramos.

Underwater Love (Shinji Imaoka) Japón


 Y no todo es cine serio dentro del apartado "de autor". Aquí tenéis el avance de una rareza que casi con toda seguridad no llegará a nuestras salas debido a su complicado argumento. Trata de una mujer que acude a un lago y se enamora de un Kappa (una especie de híbrido del folclore japonés) que es la reencarnación de su novio ahogado en ese lugar. Si a este extravagante argumento le unimos que se trata de un "Pinku eiga" (erótico japonés) musical, muchos pensaréis que estamos ante una basura de película. Todo lo contrario, las críticas la han puesto por las nubes y entre el equipo técnico vemos a Christopher Doyle, responsable, nada menos, que de la fotografía de las películas de Wong Kar Wai.

miércoles 21 de diciembre de 2011

72 Days (Danilo Serbedzija, 2011) Croacia


 Sinopsis: "Mane (Rade Serbedzija) vive en Lika, un pueblo apartado de Croacia arrasado por la guerra junto con su madre, hermano, hijo y sobrino. Un día la abuela fallece y dejan de cobrar la pensión de viudedad que ésta tenía asignada. Mane, que  es un usurero sin escrúpulos, decide raptar a una anciana de un asilo para hacerla pasar por la abuela muerta haciendo cómplices al resto de la familia..."

 Puede que a muchos no os suene de nada este film, y es que internacionalmente sólo se le conoce por ser la apuesta de Croacia de cara a los próximos oscars de Hollywood. La película es la ópera prima de Danilo Serbedzija y a pesar de tener algunos fallos típicos de un recién llegado (temas de ritmo básicamente), "72 días", ("Sedamdeset i dva dana" en serbo-croata), es una grandísima película que desgraciadamente tiene todas las papeletas para pasar desapercibida a nivel internacional. 

 Para empezar, es imposible escribir sobre "72 días" sin hablar de Rade Serbedzija, protagonista indiscutible de la cinta que además es padre del director de la misma. Su interpretación de un hombre tacaño, egoista, violento e inestable que consigue crear temor ante la audiencia con sólo una mirada, y no estoy hablando de un personaje cualquiera, se trata de uno de los mejores villanos que ha dado el cine ultimamente, con una complejidad y ciertos tintes cómicos o patéticos que, unidos al carisma de Rade le convierten en una de las mejores interpretaciones que he visto y que por desgracia, al igual que la película, pasará desapercibida. La mirada de este personaje y sus impredecibles acciones son tan poderosas que lo convierten en el fetiche de la misma y que, de hecho, en las escenas en que no sale uno también se pregunta qué estará tramando o de qué será capaz en la próxima escena. Y es que no es sólo temor lo que infunde, ya que en alguna que otra ocasión también transmite cierta lástima, empatía e incluso comicidad como ya he comentado. No hay que olvidar que Rade Serbedzija no es ningún novato, estoy seguro que todos los lectores le habrán visto en más de una ocasión ya que es uno de los rostros secundarios más reconocibles de hollywood y es que casi siempre que hay un malo soviético, ahí está Rade. Pero además ha intervenido en "Misión imposible 2", "El Americano Impasible", la saga "Harry Potter", "X-Men: primera generación" o "Eyes Wide Shut" entre otras.
Cartel internacional de "72 Days"

 Centrándonos en la película en si misma, se trata de una tragicomedia rural en el mejor sentido del término. Aunque en un principio parece seguir la senda del costumbrismo, con gran belleza en la composición de planos e interés en la presentación de personajes y la relación entre ellos (Mane, el patrialca, maltrata a su propio hijo treintañero y desprecia a su hermano y sobrino), el costumbrismo no tarda en dejar paso a la comedia negra tras el primer y magistral giro argumental; un tono que seguirá el resto de metraje y que, unido a los momentos de tensión que se van despertando a lo largo de la trama la dotan de momentos de gran cine. Además se nos introducen historias secundarias del sobrino y su novia, que buscan desesperadamente ir a la capital mientras deben dinero a la mafia serbia. Este refugio narrativo salva a la película de tener una estructura demasiado lineal y la enriquece de tal forma que llegados a un punto que no desvelaré, habrá una confrontación entre "villanos" con una resolución que seguro hará esbozar una sonrisa a más de uno.

 Otros secundarios corren suerte desigual, así, el vecino enemistado con Rade por tramposo es el que más juego da y que hace las veces de observador, de personaje que está a punto de descubrir el percal en más de una ocasión. No tan interesante es el policia del pueblo, y es que está trazado con el mismo patetismo que el de un pueblerino inspector Clouseau y que es la diana de los momentos de comedia más naives o inocentes de la película, que funcionan pero tampoco deslumbran como si lo hacen otras partes de la trama.

 Por suerte, el fantasma de la guerra de los balcanes no está omnipresente como en otras películas de la ex-yugoslavia actual, y no lo digo porque no me parezca interesante, todo lo contrario. Sin embargo creo que es necesario que haya otro tipo de cine más allá del tema bélico y aunque en "72 días" hay diálogos e incluso alguna canción que recuerda ese pasado trágico, la historia se centra en la picaresca y falta de escrúpulos de un personaje deshumanizado que trata a su familia del mismo modo que al viejo tractor que a veces le falla en el campo, que no le importa hacer trampas o engañar a quién sea para lograr su objetivo. Por cierto, que el título de la película hace referencia a una canción tradicional que cantan en un momento de ebriedad a varias voces y que en mi opinión, que puede ser la equivocada, supone una metáfora de la locura tras la guerra en esa pequeña localidad.

 En definitiva, y viendo lo poco visible que es el cine croata en España y suponiendo que finalmente "72 días" no consiga una nominación al oscar, lo que daría luz verde a su distribución internacional, sólo deseo que algún distribuidor la vea y decida traérnosla. Calidad no la falta. Por lo pronto se puede conseguir por importación o por internet con subtítulos en inglés a través de eutorrents.

CALIFICACIÓN:

lunes 19 de diciembre de 2011

El secuestro de cineastas por Kim Jong Il para crear una filmografía a su altura

 Hoy, lunes 19 de diciembre de 2011, la televisión norcoreana daba la noticia; su "querido lider" Kim Jong-Il, había muerto durante un viaje en tren. La televisión china realiza varias entrevistas por la calle, o más bien lo intenta ya que entre las vacías calles de Pyongyang apenas pasea nadie y todo aquel que lo hace llora desconsoladamente ante la cámara. Ya en 1994 con la muerte de su padre, Kim Il Song, el régimen estableció un luto de tres días de llanto según el cual si algún ciudadano era visto sin llorar durante ese periodo de tiempo quedaría arrestado por sospecha de traición. Así las cosas, he decidido escribir sobre este curioso hombre, amante del cine, que realizó varias películas a lo largo de su vida, yo apenas he podido ver algo de cine norcoreano actual (de los últimos 40 años) y puedo decir que es simple, vago y aburrido, seguramente sea por el hecho que los cineastas se deben a lo que el régimen quiere transmitir con sus obras, siendo estos meros medios para un fin y claro, al final la calidad del cine es como el de la comida; cuando uno cocina con cariño le sale mejor que cuando tiene que hacerlo sin más remedio.

Cinecracia: El secuestro de Shing Sang Ok para ensalzar el cine norcoreano

 Esta historia comienza en los años 60 con un cineasta de casi cuarenta años rodando las que serán sus grandes obras maestras; el drama medieval "Eunuch" (1968) y un drama romántico "My mother and my guest" (1961), ambas cintas, dirigidas por Shing Sang Ok, junto a otras de otros directores de Corea del sur, atraparán la atención de Kim Jong-Il, por aquel entonces todavía un joven preparándose para suceder a su padre en el trono de su "reino" comunista. El cine surcoreano de esa época (1960-1980) es particularmente genial, especialmente debido a las películas de Shing Sang ok y Kim Ki-Young (The Housemaid, Iodo, entre otras, gran cineasta del que hablaré en profundidad en otra ocasión) que se llevaban premios en todos los festivales e incluso eran invitados a proyecciones internacionales. Mientras, el pobre aspirante a dictador se embelesaba por el cine estadounidense y se enamoraba (y quién no) de los ojos violeta de Elisabeth Taylor, sin embargo, el cine de Corea del Norte era prácticamente inexistente.

 Así, el cinéfilo Kim comenzó a teorizar sobre cine escribiendo varios libros en los que, de manera bastante rudimentaria, exponía que la cinematografía podía servir para algo más que entretener a la audiencia, haciendo hincapié en la fuerza para motivar a la audiencia e infular ideas. La idea de Kim era crear una obra maestra ante los cuales críticos de los principales festivales del mundo como Cannes o Venecia se rindieran ante su evidente superioridad. Pero algo faltaba en ese plan de conquista moral, se requería de alguien con talento. Corría el año 78 y Shing Sang Ok, uno de los más afamados directores de la vecina Corea del sur no estaba pasando por su mejor momento profesional (ya no hacía el gran cine de antes) y personal (se acababa de divorciar de su musa, Choi Eun-Hee).

Choi Eun-Hee y Shing Sang Ok
Así que Jong Il lo tendría fácil, con la excusa de querer realizar una coproducción entre varios países, se invitó a Choi a un encuentro en Hong Kong con los productores de una supuesta película. Ese encuentro nunca se produjo, varios agentes norcoreanos secuestraron con cloroformo a Choi y la llevaron a Pyongyang en secreto. Alertado por la misteriosa desaparición de su ex-esposa, Sang Ok viaja a Hong Kong, donde acaba secuestrado.

 A su llegada a Corea del Norte, Sang Ok viviría los cuatro años posteriores en un campo de reeducación comunista pensando que su ex-mujer está muerta, ya que por aquel entonces los secuestros de ciudadanos surcoreanos y japoneses por parte del régimen norcoreano eran bastante habituales y casi siempre quedaban sin resolver. Por contra, esa vez el régimen les obligó a decir ante las cámaras que se habían exiliado voluntariamente en Corea del Norte, de tal forma que, si por alguna razón escapaban, se les considerasen como enemigos tanto en Corea del sur como Japón u occidente. Finalmente Sang Ok y su mujer se reencontraron en un banquete especial que hizo Kim Jong Il en su palacete. Ambos pensaban que el otro había muerto. Fue entonces cuando Jong Il destapa sus cartas; Sang Ok había sido reeducado y trasladado a Corea del norte para realizar películas de calidad (bajo la batuta en secreto de Jong Il como productor ejecutivo) que encumbrarían al cine norcoreano a un puesto de honor en la historia del cine mientras que Choi, la ex mujer de Sang, sería de nuevo su musa y su esposa. Un cine inseparable del estado, hecho por y para la causa comunista.

Las "obras maestras" de Kim Jong Il:

 Cinematográficamente hablando éste fue un secuestro productivo ya que, durante los ocho años siguientes rodaría siete películas, sin embargo, apenas hay información clara sobre cuáles fueron ya que algunas cintas norcoreanas no tienen "autor" como tal, lo que presupone a Kim Jong Il como alma mater, veámos algunos ejemplos.

 -Pulgasari (Shing Sang Ok, 1985)

 La gran película norcoreana que haría tambalearse al mundo llegaría en 1985 con esta cinta de monstruos gigantes al estilo "Godzilla" pero basada en un cuento tradicional coreano con aportes del propio Jong Il, lo que convierte la película en una bizarrada con propaganda soterrada (aunque es bastante obvia) que simboliza irónicamente la locura de un monstruo que cree que el fin justica los medios (la base de toda dictadura al fin y al cabo), y es que, atención al argumento: "Un monstruo sale de un grano de arroz de un herrero injustamente encarcelado y se convertirá en el salvador junto a los granjeros contra el Rey feudal que los oprime mientras se alimenta de herramientas de hierro."

 Mientras rodaban la película, Sang Ok y Choi planeaban huir a otro país y olvidar el infierno que Jong Il les estaba haciendo pasar. Es curioso leer que muchos críticos piensan que se trata de una película antinuclear, siendo Corea del norte un país poseedor de numerosas cabezas nucleares. A continuación os dejo la película completa con subtítulos en español en Youtube:


 -The Tale of 15 Children (1985)

 Una curiosa cinta que trata de quince niños que huyen de un malvado señor feudal en un bote hacia una isla en la que esperan la salvación, sin embargo naufragan y tienen que sobrevivir como sea del ataque de piratas. Aunque está considerada una de la películas con menos mensaje propagandístico del país, sigue siendo extremadamente naif y obvia en algunos momentos (el momento de los piratas yankis con todos sus "accesorios" tiene delito). 


-Traces of life (Jo Kyong Sun, 1989)

Una historia de amor entre una campesina y un militar naval que se transforma en tragedia cuando un navío estadounidense mata a su marido.

 Mucho más propagandística que las anteriores, hay momentos de escándalo patriotero, en los que se antepone por encima de la vida de las personas el bien de la nación y su lider. En cualquier caso resulta exótica por ser una de las pocas películas que han salido fuera del país.


La huida del país impenetrable

 Durante los meses previos a 1986 Sang Ok y Choi grabaron secretamente conversaciones con el lider, su hijo y otros importantes mandatarios en las que quedaba claro que estaban retenidos contra su voluntad y que habían sido secuestrados en 1978. Unas grabaciones que resultarían imprescindibles ya que, como había comentado antes, se les había obligado a decir que estaban por voluntad propia. Finalmente, en un viaje a Austria promovido por el gobierno y ayudados por un amigo japonés, consiguen dar esquinazo a sus "guardaespaldas" y huir a la embajada norteamericana, donde pedirán asilo político.

 Supongo que esto no debió sentar muy bien al futuro dictador, que se dio cuenta que la pareja no compartía sus ideales socio-políticos. En cuanto a Sang Ok y Choi, vivieron durante años en EEUU esperando poder volver a Corea del sur, que pensaba podrían ser espías. Durante la "etapa americana" Sang Ok continuó la calidad de cintas de su "etapa norcoreana" con "3 ninjas peleones"; una basura de proporciones épicas que nos lleva a pensar dónde se había metido ese cineasta emocionante de los años 60.

 Todavía hoy en Corea del norte no se pueden ver películas extranjeras salvo una excepción, "Quiero ser como Beckham" que se estrenó en televisión en enero de 2011 mutilada en una versión de 50 minutos en lugar de las dos horas que dura, aunque supongo que la situación no mejorará, resulta irónico que un lider cinéfilo que ame y posea en torno a 25.000 películas prohíba a su pueblo verlas. En cuanto a producciones propias, "The Schoolgirls diary" (2006), ideada, como no, por el "querido lider" tuvo supuestamente distribución internacional aunque no he podido encontrarla.

 Irremediablemente hoy se pone fin a una era en la historia de Corea, esperemos que el futuro sea algo más luminoso que hasta ahora y que los argumentos "de película" queden relegados exclusivamente a la sala de cine.